Discurso narrado, jamás orado – Relato Breve –

—¡Hoy yo pasaré a la historia! Ya que no es posible para esta sociedad, la de ellos, que un hecho pase a la historia sin un nombre. Pero tienen que saber que yo no merezco estar en la historia, ya que si no fuera por ustedes nunca habríamos llegado hasta aquí. Ni siquiera yo, mucho menos yo solo. Sería los justo que en el mañana sus nombres estén grabados en la historia, y no el mío.

»Sería lo justo que todos ustedes, cada uno de ustedes, haya dirigido esta revolución. Pero no fue así, y muchos de ustedes me proclamaron liderar, me han condenado con el peor de mis tormentos… Pasar a la historia por obra de otros. ¡Lo que suceda esta tarde es obra suya! De cada uno, y deberán hacerse responsables por esto.

»Mi nombre pasará a la historia, gracias a ustedes y gracias a mí. Y no tolero la idea de saber que en un mañana a los niños, en las escuelas, se les enseñe que yo realice el cambio ¡Que yo hice la diferencia! Porque no fui yo solo, fui yo con ustedes y mi nombre, que es solamente un nombre, no es más importante que el suyo. ¡Yo no deseo ver mi nombre por encima del de ustedes! Aborrezco aquella imagen. “Juan Martín González, líder de la revolución” ¿Y sus nombres? El de cada uno de ustedes ¿Dónde está? ¿En los manuales? ¿Lo sabrá acaso el profesor de historia? ¿Aparecerá en la Wikipedia? ¡¿Aparecerá en algún momento el nombre de alguno de ustedes en algún lado?! Lamentablemente, no lo creo. ¡Y me entristece!

»Me entristece muchísimo. ¡Me llena de Rabia!… Saber que ustedes, hermanos míos, han luchado hasta incluso más que yo por llegar a este momento,  y quedarán en la nada, en el olvido del anonimato. Sus nombres pasarán a ser “los revolucionarios”, “los seguidores de González” ¡Asco me da, Asco!

»¡PUTA MIERDA!

»Mis amigos, mis colegas y hermanos, mi familia, os juro que… ¡Cada vez que se pronuncie mi nombre, o esta revolución, estarán incluidos todos y cada uno de ustedes! ¡Porque si le he encontrado algún sentido a quien soy, y al porque estoy aquí, fue gracias a esta lucha, fue gracias a ustedes! ¡Y lo seguirá siendo! El quien soy ahora se lo debo a ustedes, por eso mi nombre os pertenece a todos y cada uno. Del más viejo, al más nuevo. ¡No me importa! Porque si de algo he de estar orgulloso, si de algo he de jactarme, es de que todos nosotros, y me incluyo, somos fieles a nuestros ideales ¡Y nunca dimos a dudar nuestra integridad, ni como personas, ni como revolución!

»Gracias colegas, gracias ¡Cada uno de uno de ustedes le dio sentido a mi nombre, le dio fuerza, le dio rudeza y le dio valentía!… ¡Mis hermanos, es de ustedes esta lucha y a ustedes les pertenece! Y me avergüenza saber que mañana, involuntariamente, os la robare ¿Pero saben una cosa mis hermanos? Hoy, día de la revolución, día que haremos historia ¡Os regalo mi nombre! ¡Porque él les pertenece! Y es así que corresponde que se los de.

»Amigos… ¡Hagamos la revolución! ¡A por todo! Y si he de morir hoy… ¡Lo haré con el pecho hinchado del orgullo que tengo por ser parte de este grupo, de esta revolución! Y hoy les digo… no, no a ustedes no… ¡Hoy, yo, le grito al mundo que todos y cada uno de ustedes son esta causa!… ¡Son esta revolución!

 

Se oye un estruendo de fusil. La sangre tibia y chorreante surca el pecho de nuestro orador. Un hecho triste para la lucha que consagrarán.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s